Fray Pedro de Córdoba

Con un perfil jerárquico muy superior al de fray Ramón Pané, desde el punto de vista académico y clerical, fray Pedro de Córdoba legó a la ciudad de Santo Domingo en 1510, como misionero de la Orden de Santo Domingo en compañí­a de varios miembros de esta comunidad religiosa, la que desaroló una labor sacerdotal que aún perdura en nuestro paí­s y en otras partes del continente.

Junto al padre Córdoba también legó a la isla Fray Antonio de Montesinos, a quien, con el apoyo de su superior y de los demás miembros de la orden, le cupo la gloria de pronunciar el célebre Sermón del Cuarto Domingo de Adviento de 1511: Ego vox domits in deserto, con el cual no solo cambió la interpretación polí­ticade la colonización española, sino que su esencia fue asumida por el eminente jurista de la Escuela de Salamanca, Francisco Vitoria, quien con su obra Relaciones sobre los indios sentó las bases del derecho de gente, doctrina universal que se incubó en nuestra isla en 1511 con fray Pedro de Córdoba a la cabeza. Tal vez sea esta una de las premisas que podemos exhibir como hito de la modernidad desde el Caribe.

Fray Pedro de Córdoba fue un sacerdote de elevados principios morales. Suprincipal obra fue La Doctrina Cristiana para instrucción e información de las Indias por manera de historia. Se imprimió en México en 1544, cuando ya su autor "dormí­a el sereno sueño de la muerte, bajo las bóvedas del Convento de los Dominicos de Santo Domingo". Fue uno de los primeros libros escritos en el Nuevo Mundo y también uno de los primeros que tuvo la fortuna deLa Biblioteca de Clásicos imprimirse.

La Biblioteca de Clásicos Dominicanos se prestigia al incluir este texto, de incuestionable valor humano y pedagógico, entre sus obras.