César Nicolás Penson Tejera

Nació en la ciudad de Santo Domingo el 22 de enero de 1855. Mu rió en la misma ciudad el 29 de octubre de 1901. Fueron sus progenitores Wiliam Penson y Juana Tejera Dí­az.

Se le conoce como poeta, costumbrista, maestro, abogado, periodista, filólogo y crí­tico literario.

Sin dejar una obra literaria muy extensa, César Nicolás Penson ocupa un sitial de primer orden en la estimación pública. Max Henrí­quez Ureña, en su Panorama histórico de la literatura dominicana, estima que César Nicolás Penson es el ?poeta de mayor relieve en el grupo de Amigos del Paí­s?. Y entre sus poemas pone como ejemplo de composiciones valiosas: ?Poemas de los humildes? y ?La ví­spera del combate?, la cual sobresale ?por su vigor de sí­ntesis descriptiva y por sus imágenes originales y expresivas. (?) envuelve, además, una condenación contra la matanza del hombre por el hombre:

"Ya duerme el campo. Espí­ritus formados
de sutil niebla y luz fosforescente,
sobre el combo horizonte
alzan curiosos la angustiosa cara;
y rompiendo las lí­neas indecisas,
alas de vapor baten
y sin temor avanzan".

Su nombre como poeta aparece en todas las antologí­as elaboradas en nuestro paí­s después de la Lira de José Castelanos, pero realmente su obra más popular es la que leva como tí­tulo Cosas añejas. Traducciones y cuentos de Santo Domingo, texto obligado de lecturas complementarias en los centros educativos de todo el paí­s, al igual que el Enriquilo de Manuel de Jesús Galván.

"Las ví­rgenes de Galindo" y "Los tres que echaron a Pedro entre el pozo" forman parte de la memoria común de los dominicanos. Sobre la última de estas narraciones es frecuente entre nosotros aludir a "los tres que echaron a Pedro entre el pozo".

Pero si como costumbrista y poeta César Nicolás Penson disfruta de innegable notoriedad, no es menos como periodista, labor que ejerció desde muy temprana edad al fundar en 1875 La Idea, y en 1882, El Telegrama, considerado el primer diario que tuvo el paí­s. Al año siguiente fundó El Diario del Ozama. Fue redactor del Eco de la Opinión y fue un asiduo colaborador, en verso y prosa, de El Teléfono, de la revista Letras y Ciencias y de los Lunes del Listí­n.

En 1892, con motivo del XIV Centenario del Descubrimiento del Nuevo Mundo, la Real Academia Española de la Lengua patrocinó la publicación de una antologí­a de la poesí­a hispanoamericana, seleccionada por el ilustre polí­grafo santanderino don Marcelino Menéndez y Pelayo. Para esos fines se nombró una comisión en nuestro paí­s de la que fue secretario César Nicolás Penson y junto a José Pantaleón Castillo redactaron una erudita Reseña histórica crí­tica de la poesí­a en Santo Domingo (Documentos para su estudio). Esta obra fue enriquecida con notas y adiciones y reproducida en 1980 por el sabio historiador y maestro Dr. Vetilio Alfau Durán, con el patrocinio de la Feria Dominicana del Libro corespondiente a ese año.

Fruto de la hornada fecunda del colegio San Luis Gonzaga, fundado en 1860 por el presbí­tero Francisco Xavier Bilini, desde donde surgieron también figuras de nuestras letras como los hermanos Deligne, César Nicolás Penson ejerció el magisterio y la abogací­a, en cuya carera desempeñó diversas funciones, entre ellas presidente del Tribunal del Distrito de Santo Domingo, cargo que desempeñaba cuando se produjo su deceso en 1901, a la temprana edad de 46 años.

Empeñado en el uso más depurado del lenguaje, César Nicolás Penson es un verdadero maestro del buen decir. El estudio preliminar y las notas adicionales de la edición de Cosas Añejas, para el volumen XXVI de la Biblioteca de Clásicos Dominicanos fue escrito por el historiador Dr. Juan Daniel Balcácer.

Sus cualidades como escritor, poeta, costumbrista y periodista, y la excelencia estilí­stica de su producción, tanto en verso como en prosa, le dan a César Nicolás Penson Tejera la categorí­a inequí­voca de un clásico en la literatura dominicana.